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Metro Cali, en su misión de vigilancia y control como ente gestor del sistema integrado de transporte masivo, informa a la ciudadanía sobre el incumplimiento de los concesionarios de trasporte frente a la flota que deben sacar a operar, comportamiento que afecta el servicio del MIO especialmente en las horas finales de la tarde y comienzo de la noche.

Es importante mencionar que el área de Operaciones de Metro Cali programa la cantidad de flota suficiente para cubrir la operación diaria y el compromiso de los concesionarios es ejecutar la flota programada. Para verificar y supervisar cómo se está prestando el servicio por parte de los concesionarios, el Centro de Control de la Operación de Metro Cali realiza constantes mediciones de la flota en servicio.

A partir del 29 de enero de este año, con el regreso a clases de colegios y universidades, Metro Cali programa en promedio 800 vehículos para atender la demanda general que durante el mes de enero se situó en un promedio de 460.000 viajes. Esta programación la realizan expertos del área de Operaciones con el objetivo de prestar el servicio requerido.

Sin embargo, los cuatro concesionarios de operación de transporte no están sacando la cantidad programada de vehículos, por eso en la hora pico de la mañana, cuando se produce mayor aglomeración de usuarios buscando transporte, la operación se atiende con un promedio de 695 buses, es decir con un faltante de 105 vehículos, y en la hora pico de la tarde esta cantidad baja hasta un promedio de 637 buses, aumentando dicho faltante hasta 160 vehículos.

 

La diferencia entre la cantidad de vehículos programados y los que realmente sacan a operar los concesionarios del MIO, genera una disminución en los niveles del servicio que no es atribuible a Metro Cali. Estos incumplimientos generan múltiples dificultades en la movilidad de los usuarios del masivo, quienes manifiestan su inconformidad por redes sociales, a través de los medios de comunicación e, incluso, por vías de hecho.

Precisamente eso fue lo que ocurrió el martes 30 de enero sobre las 8:00 de la noche cuando usuarios que esperaban la ruta A13C se tomaron un carril de la estación Universidades como acto de protesta por la demora en ser atendidos.

En ese caso la ruta A13C, que se programa con cuatro buses complementarios, quedó solo con dos buses para atender la jornada pico de la tarde y comienzo de la noche. Razón por la cual sus tiempos de recorrido se extendieron al doble de lo normal. De los dos buses que no atendieron esa ruta, uno salió por falla mecánica y el otro simplemente nunca llegó a prestar el servicio, configurando un incumplimiento.

 

Alerta por incumplimientos

Por este tipo de situaciones, que se agudizaron a partir de la semana pasada, Metro Cali se vio en la obligación de lanzar una alerta el jueves pasado en una reunión citada por la Procuraduría Delegada para la Vigilancia Preventiva de la Función Pública en Bucaramanga.

En el encuentro donde participaron los ocho presidentes de los sistemas integrados de transporte masivo del país, así como de Andrés Cháves, viceministro de Transporte, y Javier Jaramillo, superintendente de Puertos y Transporte, se advirtió de los incumplimientos por parte de los operadores de transporte del MIO, los cuales el ente gestor empezó a detectar en la semana que culmina.

 

Por tal razón Metro Cali solicitó a los garantes de la Circular Conjunta para la Sostenibilidad de los Sistemas de Transporte Masivo, Integrado y Estratégico, un apoyo decidido en la ejecución del protocolo de crisis del servicio que tiene previsto desde el 27 de diciembre de 2017, día en que entregó la propuesta de reestructuración del sistema a los concesionarios.

La misma alerta la dio el alcalde de Cali, Maurice Armitage, al contralor de Cali, Ricardo Rivera, y el personero municipal, Héctor Hugo Montoya, el viernes pasado. Acudiendo al principio de colaboración armónica que existe entre las ramas del Estado, les solicitó corroborar los incumplimientos y fallas por parte de los operadores del servicio de transporte del MIO. Desde este fin de semana ambos organismos comenzaron esa verificación la cual desarrollan con la independencia propia de sus cargos.

Metro Cali desconoce los motivos por los cuales los concesionarios vienen presentando incumplimientos, pero desde la semana pasada ha enviado cartas a cada uno señalando sus faltantes en la flota ejecutada; aún no ha recibido respuesta.

Durante las dos jornadas con mayor exigencia de flota, en promedio los concesionarios incumplieron con la ejecución programada así: Unimetro 113 buses menos, GIT Masivo dejó de sacar 88 buses, Blanco y Negro no cumplió con 52 buses y ETM no puso al servicio 12 buses.

Según los promedios obtenidos de lunes a viernes de la semana pasada en la hora punta de la mañana (7:30 a.m.), los concesionarios incumplieron frente a la programación realizada por Metro Cali en los siguientes porcentajes: Unimetro 37.2%, GIT Masivo 11.2%, Blanco y Negro 7.9% y ETM 3.3%.

Para la hora punta de la tarde (6:30 p.m.) los concesionarios incumplieron así: Unimetro 46.9%, GIT Masivo 22.3%, Blanco y Negro 12.2% y ETM 5.4%. (Ver gráficas al final del boletín).

 

Así será el Plan de Contingencia

Para Metro Cali y la Alcaldía es importante aclarar que quienes reciben el impacto de un servicio prestado con baja frecuencia y mala calidad son los usuarios, más de 460.000 caleños que a diario se movilizan en el MIO.

Es deber del ente de control y de la Alcaldía de Cali, así como de las autoridades regionales y nacionales, velar por una efectiva prestación de ese servicio público esencial que es la movilidad.

Metro Cali y la Alcaldía, como es también su deber constitucional, tomarán medidas para evitar o disminuir la posible afectación de la movilidad en la ciudad de presentarse una crisis en el servicio, activando el plan de contingencia que incluye varias acciones entre las que vale la pena mencionar el levantamiento del pico y placa para el transporte público colectivo y para los taxis, declarar la emergencia social y la urgencia manifiesta, esta última porque permite flexibilidad administrativa, como por ejemplo, para alquilar buses de otros sistemas masivos o buses de servicio especial, entre otras posibilidades.

Por su parte la Secretaría de Movilidad puede otorgar permisos transitorios para operación y, si es del caso, Metro Cali se contratará toda la operación del sistema con un tercero mientras jurídicamente se ejecutan las cláusulas penales del contrato vigente para sancionar a los concesionarios renuentes a prestar un buen servicio, a quienes incluso se les podrían caducar las concesiones y en consecuencia adelantar un proceso licitatorio para contratar nuevas empresas.

 

Sobre el comunicado de Unimetro

Metro Cali ha dado respuesta oportuna a cada carta que ha recibido de Unimetro o cualquier otro concesionario, rechazando las aseveraciones que en ellas se hacen y reiterando que, tanto el ente gestor del masivo como la Alcaldía de Cali han cumplido lo que ordenó la ley 1753 de 2015 (Plan Nacional de Desarrollo) para sacar adelante a los sistemas integrados de transporte, así: 1) Iniciar un plan de choque e inyectar recursos para detener el deterioro del servicio, que fue lo que se hizo el año pasado con el Fesde y 2) Desarrollar un acuerdo modificatorio siguiendo los lineamientos previstos por las autoridades nacionales para alcanzar la reestructuración técnica, legal y financiera y lograr la sostenibilidad del sistema, paso que se cumplió el 27 de diciembre cuando se entregó la propuesta final.

“Por eso llama la atención que una propuesta siguiendo las directrices dadas por los ministerios de Transporte y Hacienda, el Departamento de Planeación Nacional, la Procuraduría General de la Nación y la Superintendencia de Puertos y Transporte, sea desdeñada por los concesionarios quienes han pedido más gabelas, las cuales son imposibles de cumplir para Metro Cali o la Alcaldía de Cali pues acceder a ellas supone violar los principios de la Ley 80 de 1993 o ley de contratación pública. Esto ha sido advertido de manera preventiva por los órganos de control en profusa jurisprudencia existente en Colombia”, dijo Nicolás Orejuela Botero, presidente de la entidad.

“En este debate público se tiene que acabar la falsa convicción de que los concesionarios tienen al ente gestor y a la Alcaldía de Cali arrodillados ante una posible crisis o ante los tribunales de arbitramento. Debe quedar muy claro que tanto a Metro Cali, como al Municipio y a los caleños, usuarios o no del MIO, solo nos sirven concesionarios comprometidos con la óptima prestación del servicio de transporte masivo, sean los actuales o unos nuevos”, concluyó Orejuela Botero.

Gráficos cumplimiento de flota por cada concesionario

 

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