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Sometido a trasplante de células madres, un niño de Villagorgona/Candelaria, ahora espera que ordenen un cuadro de vacunas para seguir tomando vuelo en la lucha por la vida. Desde un “ángel en el camino, hasta inconsistencia como quitarle el servicio de transporte para la citas médicas, hasta recibir apoyo incondicional.

Por Fabio Larrahondo Viáfara/ Falavi2005@yahoo.com @falavi2005

La historia de Sebastián, quien ronda los 8 años edad y de ellos 5 de clínica en clínica, hasta recibir trasplante de células madres donadas por su mamá, Luz Marina Valencia, seguramente en la misma de muchos niños colombianos aquejados de leucemia: a la felicidad de saber que ya no tiene células cancerígenas se atraviesa de la sombra de falta de un cuadro de vacunas que, hasta el momento, no han sido autorizadas por su EPS…

Sebastián con Roberto Ortiz recorriendo algunas calles de Villagorgona

Este colombianito residente en Villagorgona, corregimiento del municipio de Candelaria, y en la semana debe acudir, hasta tres días a seguimiento médico a la Clínica Valle del Lili, en Cali. No lo puede hacer en bus por temor a contagios dado que sus defensas son muy débiles aún luego de pasar por radiaciones y otros procedimientos de este orden, además del trasplante en la médula. Un taxi cobra entre $70.000 y $90.000. ida y vuelta, además de regalar la espera…Tenía transporte, pero la EPS se lo retiró-

Ahhh..y la EPS es AsmetSalud, donde no se tiene en cuenta que ya hizo lo más delicado y costoso como lo es el trasplante de células madres…y ahora todo, hasta la vida de Sebastián, se pone en riesgo por no autorizar una cuadro de vacunas. “Me dicen que ya enviaron el correo…pero cuando voy a la Clínica Valle del Lili…me dicen que no han llegado, es decir no lo han autorizado”, lo dice su mamá, la misma que va con él de un lado a otro…

Encuentro con el optimismo

Cuando tenía tres años, por esas casualidades del destino un hombre samaritano, al que Luz Marina Valencia llama “ángel en el camino”. Se encontraron en el camino y le ayudó a cubrir una radioterapia muy delicada que la EPS no cubría…y fui así como Sebastián salió adelante. Hoy, ese mismo hombre, el empresario y líder social Roberto Ortiz, le extiende la mano y garantiza el transporte para las citas médicas hasta que la EPS asuma la responsabilidad. “Encontrarlo ha sido de gran beneficio para mi hijo especialmente”.

Sebastián con su madra Luz Marina

Igualmente, un trino de @RobertoOrtizU sobre el particular hizo que el Viceministerio de Salud se interesara por el caso de Sebastián, “pero lo ideal es que en Colombia no haya que presionar para que se atienda debidamente a los niños. Las EPS no pueden obrar como robots, hay que ponerle sentimiento a lo que viven los pacientes y sus familias, como sucede con Sebastián”, dijo Roberto Ortiz en medio de la emoción por el reencuentro con el niño y su familia.

“Me permito hacer un llamado de atención a esta EPS, a Asmetsalud para que brinde todo los servicios requeridos por Sebastián, pero no solamente a él, sino a todos los niños que se encuentran aquejados por diversas enfermedades, pues ellos ameritan consideraciones especiales”, dice el empresario y líder social.

Ante la falta de esas vacunas, Sebastián, que ha ganado peso y fortaleza luego del trasplante, no puede ir al colegio, ni a otros sitios donde comparte con niños y la alegría y los juegos propios de su edad. Por lo general se mantiene en la casa y lleva tapabocas de manera permanente…El temor su mamá y demás familias es que tenga recaídas por la falta de las vacunas…En medio de todo no pierde su alegría y por eso muestra orgulloso el reloj que porta y anota “lo compré yo…”.

La odisea en cuerpo real

La odisea comenzó a los tres años de edad, cuando en medio de exámenes por la aparición de fiebres y otras enfermedades y dolencias, sospecharon…lo que probarían semanas después los exámenes: el chiquillo tenía leucemia con otras complicaciones. Un apagón en la mente…lágrimas, vacíos…y luego la decisión de Luz Marina Valencia…luchar por su hijo…No ha sido fácil…sin embargo los resultados comienzan a verse en firme.

 “Aunque ha pasado por momentos demasiado críticos y graves, ha sobrevivido, hemos salido adelante por la vida…y por eso me duele que no haya prisa en la autorización de las vacunas y que me le hayan quitado el servicio de transporte. Por fortuna ese ángel llamado Roberto Ortiz vuelve y nos extiende la mano cuando más emproblemados estamos…no siempre hay los $80.000 o menos para pagar un carro que nos lleve desde Villagorgona a la Valle del Lili, al sur de Cali”. Se llegan a perder las citas, como ha sucedido en las últimas semanas.

En las recomendaciones médicas se exige transporte donde no se comparte con muchas personas dado que sus defensas se encuentran bajas y estaría expuesto a contagios y como consecuencia a recaídas en su salud. Asimismo, por estos días recibe un tratamiento especial ante brotes o granitos en la piel propios del implante recibido.

Sebastián a su corta edad ya sabe lo que es estar hospitalizado en diversas clínicas de Cali. Empezó por el Hospital Infantil Club Noel, Clínica de Occidente y Clínica de Imbanaco hasta llegar a la Clínica Valle del Lili, donde ha venido mejorando muchísimo, por eso su mamá pide “que no me lo saquen de allí, no me lo cambien de clínica, pues en esta clínica donde mejor me lo han tratado en todos los sentidos”.

Gran parte de la atención recibida por el chiquillo obedece a una tutela que fue fallada a favor, la misma que, ante el incumplimiento de la EPS Asmetsalud la atención es objeto de tutela aprobada por personal especializado…y ante los nuevos incumplimientos ya hay instaurada una acción de desacato, la misma que lleva un mes…

Son las 12:10..es tiempo de partir y al despedirse Sebastián saca de su cuarto un avión blanco de icopor…es la cometa con la que espera elevar sus sueños en agosto, aunque los viento de optimsimo ya comenzaron a llegar…y a soplar fuerte.

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